Mucho se ha hablado de historias fantásticas de la antigüedad, pueblos que desaparecieron hace miles de años sin motivo aparente. Enterrados por el paso del tiempo y aún así se negaron a abandonar su existencia, perdurando en las leyendas y fuentes de la antigüedad. Este es el caso de la civilización de Tartessos. Este pueblo se granjeó enseguida en el imaginario colectivo una candidatura de la posible Atlántida. Debido a las fuentes procedentes del mundo clásico en las que se le hace referencia, en las que no queda queda constancia del motivo de su desaparición. Otro de los grandes motivos que ha removido esta cuestión son los estudios que realizó Adolf Shulten en su  libro Tartessos: contribución a la historia más antigua de Occidente (1922) en el que se expone una búsqueda fantástica basada en fuentes de la antigüedad que trajo como fruto el hallazgo del Cerro del Trigo, de origen romano.

¿Dónde podemos encontrar el misterioso reino de Tartessos?

  Según Estrabón, existía  una gran civilización que se extendía más allá del Océano Atlántico, delante de las columnas de Hércules(Más allá del estrecho de  Gibraltar) y su duración se puede encuadrar entre los siglos XI a.C. al IV a.C. El área de influencia de este pueblo comenzó entre Cádiz, Sevilla y Huelva; con el paso del tiempo fué extendiéndose hasta el Algarbe y la provincia de Badajoz. El entorno natural y geográfico que tenían era costero, con el río Guadalquivir y un gran lago, conocido en época romana como Ligustino (las actuales marismas de Doñana) que con el paso de los siglos y los devenires naturales han sufrido modificaciones paisajísticas.

¿Por qué hablaban de este pueblo los autores griegos? ¿Qué interés residía en ellos?

  Los tartesos fueron los primeros habitantes de la Península Ibérica que se relacionaron con los pueblos del Mediterráneo oriental con fines comerciales. Lo que les empujó a tener estas empresas fue la cantidad de recursos minerales que poseían para los trabajos metalúrgicos, sobre todo la plata y el bronce, de manera que llegaron a ser un pueblo esplendoroso y con aliados comerciales tan poderosos como los fenicios o griegos. Esto trajo consigo intercambios tanto comerciales como culturales, por lo que los restos materiales que se han encontrado perteneciente a este pueblo encontramos muchas piezas de origen oriental o con características similares a la de las culturas vecinas del mediterráneo. Las deidades que se adoraban también nos hace ver cómo compartían culto con pueblos vecinos como los fenicios, habiéndose encontrado santuarios y cultura material que hace referencia a la diosa Astarté o al dios Melkart.

Bronce de Carriazo; datado en torno al 625-525 a.C. representa a la diosa Astarté. Encontado en la provicia de Sevilla

Siempre se ha hablado de una época dorada en el pueblo tartésico, una época que queda documentada bajo el mandato de monarcas míticos como el rey Argantonio, con un longevo mandato de 80 años y una vida de 120 años.Existieron otros reyes de los que queda constancia a través de las fuentes clásicas, como fué el primer rey de Tartessos, Gerión, con el que tuvo un encontronazo con Hércules, que le robó sus bueyes en uno de sus doce trabajos.

Máscara de Argantonio, escultura caliza encontrada en las minas de Tharsis (Huelva), datada en el siglo VII a.C.

Otra de las habilidades de las que se ha hablado de Tartessos era el presumible avance que tenía respecto a otros pueblos de la península. El contacto con otras culturas y su riqueza metalúrgica dió lugar a que fuera señalado como uno de los lugares donde se realizaban aleaciones como el preciado Oricalco ( una aleación de cobre y zinc):

«hasta aquel del cual sólo conocemos el nombre, pero que en la isla existía realmente, extrayéndose de mil parajes de la misma, el oricalco, que era entonces el más precioso de los metales después del oro.»  «Critias», Platón (427-347 a.C.)

Lingotes de oricalco encontrados en el mar de Gela (Sicilia) en 2014.

¿Que nos queda de Tartessos?

Aparte de las fuentes escritas del mundo clásico, la búsqueda por parte de Shulten y los debates historiográficos generados en torno a esto; se han encontrado un buen número de yacimientos arqueológicos que nos han permitido conocer mucho mejor la cultura tartésica, sus dioses, objetos de culto, cotidianos o templos. A continuación algunos ejemplos de los principales hallazgos:
  • Tesoro de Aliseda: Hallado en y datado en el siglo VII a.C. se trata de un ajuar funerario que perteneció a un hombre y una mujer. Sus piezas son en oro, trabajado con filigranas y destacan collares, brazaletes una diadema y un cinturón.

detalle de algunas de las piezas del tesoro de Aliseda

  • Tesoro del Carambolo: Se encuentra en la provincia de Sevilla en la localidad de Camas, en 1958.  La investigación de estos materiales encontrados apuntan al siglo VI y V a.C  como su fecha de origen y también con su aparición surge la controversia de si es de origen tartésico o fenicio. El tesoro está compuesto por 21 piezas en oro macizo, de las que se pueden observar placas, un collar y brazaletes, todas ellas decoradas con técnicas como son la de la cera perdida, el granulado y la filigrana.

totalidad del tesoro de Carambolo.

  • Yacimiento de Cancho Roano: Situado en Badajoz (Zalamea de la Serena) es un edificio que debido a su singularidad y el paso de diferentes pueblos y uso ha quedado como un santuario-Palacio. Su planta es en forma de “U” y con capillas distribuidas por todo el edificio, en los que se han encontrado objetos de carácter religioso. Cronológicamente se ha datado la construcción original del siglo  IV a.C., aunque el edificio fue ampliado y modificado en siglos posteriores.

Maqueta que reproduce la planta del santuario de Cancho Roano.

Asta Regia: Se trata de un antiguo asentamiento del bronce final  que cobró gran importancia en la época romana. En la actualidad no es visitable debido a que se encuentra en una propiedad privada, pero en excavaciones anteriores han podido obtenerse objetos que lo contextualizan dentro del periodo tartésico.

¿Cómo desapareció Tartessos?

Es uno de los grandes interrogantes .Las investigaciones históricas apuntan a la batalla de Alalia en el 535 a.C. como uno de los principales antecedentes , en esta fecha cae el pueblo griego ante los etruscos y cartagineses. Al caer uno de los grandes aliados de Tartessos se vio más vulnerable ante fenicios y cartagineses, de manera que el control de muchas rutas mediterráneas no contaban con aliados. Esta situación desencadenó que años más tarde fuera atacada por los cartagineses en su afán de conquistar y ser la principal potencia del mediterráneo. Poco más se volvió a saber de sus ciudades, su comercio y su riqueza, es por ello que en muchas ocasiones siguiendo a Platón o a otros autores se ha querido ver como la destrucción de un pueblo por una catástrofe natural. Asociándolo con su relato de la Atlántida, pero siendo honestos, Tartessos seguramente fue un pueblo que terminó en la decadencia tras haber vivido su pleno apogeo siglos anteriores. A la llegada del Imperio Romano a la Península los habitantes de esta zona pasarán a ser los Turdetanos. Con el paso del tiempo el recuerdo del poderoso reino de Tartessos irá cayendo en el olvido hasta convertirse en un recuerdo de algo mitológico, grandioso y a lo que todavía la Historia trabaja en poder conocerlo mejor.
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